Debido al importante desnivel entre el valle y las cotas más altas existe una gran variedad de animales que pueblan su territorio. Son tres los grupos que más destacan:

Aves

  • Las paseriformes están ampliamente distribuidas, tanto en el piso basal, representadas por la collalba rubia, el rabilargo, la curruca mirlona, la tarabilla común, el picogordo, como en las zonas altas de los piornales, pedrizas, cervunales y praderías, donde abundan el pechiazul, el roquero rojo, el roquero solitario, el acentor común, la totovía, el escribano montesino, el ruiseñor… En su territorio campean también cuervos, urracas, cornejas, chovas, arrendajos, tordos, mirlos, zorzales, golondrinas, aviones, gorriones, jilgueros, verderones, pardillos, carboneros, herrerillos, etc. En la ribera de los ríos es frecuente oír, aunque más difícil de observar, a la oropéndola.
  • Entre las rapaces destacan el águila imperial ibérica, el buitre negro, el buitre leonado, el alimoche, el águila real, el azor, el águila culebrera, el gavilán, el alcotán, el halcón peregrino, el elanio azul o el milano negro que sobrevuelan estos parajes desde sus asentamientos más meridionales. Sobresalen entre las nocturnas el búho real, el cárabo, el mochuelo, el autillo o la lechuza.
  • Entre las piciformes destaca el pájaro carpintero o «pitobarreno» y entre las coraciformes el martín pescador, el abejaruco y la abubilla. Muy frecuentes son, entre las apodiformes, los vencejos.
  • En las inmediaciones de los ríos no es raro ver ejemplares de chocha perdiz (becada) o de avefría (orden de las charadriformes) y a veces emprender el vuelo al ánade real o al ánsar común, estas dos últimas pertenecientes a las anseriformes.
  • Otras especies comunes son entre las galliformes la perdiz roja y la codorniz; y entre las columbiformes la paloma torcaz y la tórtola. En ocasiones es posible contemplar algún representante de las gruiformes como el huidizo sisón o la grulla. Todos los años por San Blas en el nido de la torre de la iglesia se aposenta la cigüeña blanca para criar a sus polluelos.[

Mamíferos y peces

  • Cabe reseñar la presencia del recientemente introducido corzo (Capreolus capreolus), la importante población de jabalí (Sus scrota) que campa a sus anchas ante la inexistencia de depredadores naturales —desde el 2004 se han señalado posibles avistamientos de lobo ​(Canis lupus), especie que era abundante hace años, y que fue extinguida; si bien parece que aún no se han establecido de forma permanente, quedando reducido todavía a regiones más septentrionales—, el zorro (Vulpes vulpes), el gato montés (Felis silvestris), el tejón (Meles meles), la gineta (Genetta genetta), la garduña (Martes foina) y la comadreja (Mustela nivalis).
  • En la ribera del Corneja y sus arroyos habita en pequeño número la esquiva nutria (Lutra lutra), y un intruso, el visón americano (Mustela vison). La población del centro de España de este último procede de fugas de la primera granja de cría establecida en esta zona peninsular, en el El Espinar (Segovia), en 1958.22​El visón es un feroz depredador que desde su aparición ha reducido apreciablemente la población de la trucha común (Salmo trutta fario).
  • Entre los micromamíferos aparecen el desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), la musaraña española (Sorex granarius) y la carpetana (Sorex minutus carpetanus), el erizo común (Erinaceus europaeus), el topo ibérico (Talpa occidentalis), el topillo lusitano (Pitymus lusitanicus), el conejo (Oryctolagus cuniculus) y la liebre ibérica (Lepus granatensis).

Anfibios y reptiles

  • Entre los anfibios podemos destacar la salamandra común ibérica (Salamandra salamandra), el gallipato (Pleurodeles waltl), el tritón ibérico (Triturus boscai) y el eslizón ibérico (Chalcides bedriagai).
  • Y entre los reptiles el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi), el lagarto ocelado​ (Timon lepidus), la lagartija ibérica (Podarcis hispanicus), la lagartija serrana (Iberolacerta monticola), el sapo común o escuerzo (Bufo bufo spinosus), la rana verde ibérica (Rana perezi), el galápago europeo (Emys orbicularis), la víbora hocicuda (Vipera latasti) y la culebra lisa europea (Coronella austriaca). Algo menos común es la culebra bastarda (malpolon monspessulanus), con algunos ejemplares que alcanzan los 2,5 metros de longitud, siendo el mayor de los ofidios de la península ibérica. Más rara es sin embargo la culebra acuática de collar (Natrix natrix). Todos ellos incluyen en su dieta gusanos, insectos y caracoles, evitando su proliferación y a la vez sirviendo de gran ayuda a los agricultores, en las zonas cultivadas, para alejarlos de sus cosechas, controlando su población.